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jueves, 19 de septiembre de 2013

Historia y evolución de la seguridad en Volvo (Parte II)

Continuamos informándonos sobre la evolución de Volvo a lo largo de la historia en temas de seguridad. Esta vez en la década de los 70 podemos observar 5 grandes introducciones en los vehículos de la casa.




En 1971 se introdujo en los vehículos Volvo el sensor audiovisual de los cinturones de seguridad.
Un año después, llegaba la creación del asiento de seguridad infantil, ofreciendo un gran paso e interés por la vida familiar y su seguridad.

1974 fue la fecha en la que la marca introdujo varios accesorios de seguridad muy notables. Aparecían en este año el depósito de combustible protegido contra impactos, así como el paragolpes para absorver la energía de los impactos, y la columna de dirección multisección.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Volvo desarrolló sensores para la lluvia. Conozcan de qué se trata este sistema que busca hacer la conducción más segura


El sensor de lluvia, es un dispositivo capaz de detectar la cantidad de agua depositada sobre el parabrisas para ajustar a esta la cadencia del barrido de las escobillas limpiaparabrisas. Este funcionamiento es automático y “a la medida” para mantener la plena visibilidad a través del parabrisas durante la conducción en mojado.


Este sensor está situado en la parte interior del parabrisas y cuenta con un emisor y un receptor de infrarrojos, esto es porque un parabrisas limpio refleja todo el rayo emitido, mientras que cuando está lleno de agua, este se refracta, por lo que no vuelve al captador. Por ello, la cantidad de luz “perdida” en el camino sirve para medir la cantidad de agua depositada y por lo tanto el número de veces que deberá actuar el limpiaparabrisas para que la visibilidad sea la apropiada obteniendo así una conducción segura.

Así pues, este sistema se basa en el principio físico de la refracción y reflexión de la luz. Estos es, cuando un rayo de luz cambia el medio que está atravesando (agua-cristal), pueden pasar tres cosas: que lo atraviese sin cambiar de dirección, que lo atraviese y cambie de dirección, o que se refleje como si hubiese incidido en un espejo. La primera situación sólo se da cuando el rayo incide perpendicularmente.

La segunda, si cambia ligeramente la dirección, se denomina refracción y ocurre cuando el ángulo es inferior a los 90º. La tercera y última es la reflexión que ocurre cuando el ángulo de incidencia tiene un determinado valor, el cual suele depender del medio (liquido, gaseoso, sólido).

Este sensor está compuesto por un diodo que emite luz con un determinado ángulo, de tal forma que incide sobre la superficie exterior del cristal para reflejarla. Si el agua de lluvia se queda sobre el cristal, las características de la superficie de reflexión varían, debido a que aumenta el grosor aparente del cristal, y por tanto solo una parte del haz de luz es reflejado.

El haz de luz reflejado que recoge el diodo fotosensible. En función de la luz recibida dejará pasar más o menos corriente. De esa manera, gracias a un microchip se estima cuanta agua hay en la zona estudiada. Por ello, a menor reflexión, mayor cantidad de agua, que por supuesto, es una muestra representativa de todo el parabrisas. En función del agua detectada, hará funcionar el limpiaparabrisas con mayor o menor rapidez, e incluso cerrar las ventanillas, el techo solar,… siempre y cuando esté programado para este fin. Por otro lado, también puede ralentizar e incluso detener el parabrisas si el coche se detiene.

Por último, este sistema lleva sensores para detectar la luz ambiental, y de esa manera adecuar tanto la velocidad de los limpiaparabrisas (por la noche hace falta que vayan más rápido para la misma cantidad de agua), como para poder distinguir zonas puntuales de sombra, de túneles y anocheceres donde se hace necesario encender las luces.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Abrazate a la vida….

Por lo general, todos creemos que nunca nos ocurrirá algo malo. Nos consideramos inmunes y lo suficientemente responsables de nuestra seguridad y la de los nuestros. ¿Pero realmente es así? En este blog hablaremos sobre la seguridad, cuidado del medioambiente y la responsabilidad que tenemos cada uno de nosotros en cuidarnos, en no poner en riesgo la integridad de los demás y también en cuidar el lugar en donde vivimos.

Uno de los legados que hemos creado para todo el mundo automovilístico y las personas es el cinturón de seguridad de tres puntos, que desde 1959 es el responsable de evitar multitud de las lesiones provocadas en un accidente de tránsito, además de salvar millones de vidas.

Tal fue el compromiso de nuestra marca con las personas, que no se decidió patentar este invento y desde aquel entonces, está incluido en los automóviles de todo el mundo, sin importar la marca.

Volvo también ha desarrollo los “Dummys” (muñecos de prueba) considerados como los más sofisticados del mundo para que participen en los “Crash Test”, pruebas que permiten recabar datos e informaciones de vital importancia para seguir innovando en materia de seguridad. Incluso está Linda, la única “Dummy” embarazada del mundo, ya que Volvo piensa en la seguridad de todos los que van a bordo.



La importancia de seguir investigando se revela en los datos obtenidos. Por ejemplo, algunos estudios indican que el 75% de las colisiones y los atropellos se producen a velocidades no superiores a 30 kilómetros por hora o mejor dicho, en paseos de corta distancia donde pensamos que nada puede pasar.

Por ello les pedimos que se abracen a la vida y que nos sigan en este nuevo espacio, donde lo que deseamos transmitir es: Compromiso con las personas y su futuro.